Retorno al Templo del Mal Elemental

Un traidor en Hommlet

Año 591 del AC (Año Común)

Waterday (Viernes), 12 de Planting (Abril).

La muerte de Redithidoor Medialuna entristeció a los héroes, pero no quisieron marcharse sin registrar la Barbacana del foso a fondo. Para recuperarse del anterior combate y ver si Shun Bao mejoraba, descansaron durante todo el día siguiente dentro de la barbacana.

Earthday (Sábado), 13 de Planting (Abril).

Shun Bao mejoró algo, pero aún le quedaba un largo camino para recuperarse, por lo que el resto del grupo decidió que Muli se quedase con ella para protegerla. Mientras, la compañía quiso investigar el muro falso que Spugnoir les avisó. Al ver que el muro fue hecho con un conjuro decidieron abrir un agujero con un pergamino de Transformar Piedra. Dentro encontraron unos pasillos que daban salida a una cueva natural que comunicaba con el exterior y otro conjunto de habitaciones. Éstas habitaciones habían sido tomadas por unas cocatrices que anidaban allí, pequeñas bestias mágicas parecidas a gallinas que son capaces de transformar en piedra la carne con sus picotazos.

Los héroes entendieron que debían matar a las bestias mágicas para poder explorar el resto de habitaciones y el combate no supuso mayor esfuerzo. Registrando las estancias encontraron antiguas habitaciones de los clérigos que habitaron hace años el dungeon de la barbacana, entre los restos encontraron los restos de un clérigo en particular que portaba un medallón con el símbolo de una araña.

Después de no encontrar nada más, la última parte que les quedaba por explorar eran los túneles excavados por los guls. El gnomo Maestro dijo que él sería capaz de pasar con la ayuda de una bestia convocada.

Dejando flechas a modo de miguitas de pan, Maestro encontró una sala manufacturada por clérigos de un culto perdido en los tiempos. En la sala pudieron ver una columna cuadrángular, que era una réplica de la estatua con cuatro figuras que encontraron previamente, pero tres veces más grande. Frente a ella, había un altar de piedra negra pulida sobre una baldosa de piedra negra con vetas violeta.

Investigando la columna encuentran un compartimento secreto en cada una de las caras de la columna: una pequeña esfera negra que era una cuenta de fuerza, un tambor con membrana de piel, unas campanillas de plata, y un brasero con tres pedazos de incienso. Kan derramó una gota de sangre sobre el altar para ver si reaccionaba y el altar poco a poco se transformó en una amatista totalmente translúcida con un centro negro informe. Tras encender el brasero con un pedazo de incienso y probar el tambor y las campanillas, el centro negro del altar se transformó en un ojo bordeado de fuego que sumió a casi todo el grupo presente en un caos. Excepto por Sila, todos notaron cómo las fuerzas les abandonaron. Con la imposibilidad de hacer nada más, decidieron volver a Hommlet e informar de todo lo ocurrido.

En el pueblo, la guardia de la ciudad, conocida como los tejones de Burne, insta a los compañeros a ver Elmo para que le cuenten todo lo sucedido. Ya dentro del castillo, Elmo les explica que Xaod trajo a una clériga, y por razones de seguridad la encerraron en los calabozos de Hommlet. Horas más tarde regresaron Spugnoir y Redithidoor Medialuna narrando los mismos acontecimientos. Spugnoir fue a su casa con su hija y Medialuna empezó a componer sonetos sobre su heroica aventura.

Un día más tarde, la prisionera, Gren apareció envenenada, se puso bajo arresto a todos los guardias que tuvieron contacto con ella. Aquellos que también tenían permiso para acceder eran Burne, Rufus, Elmo y Jaroo. Burne y Rufus tuvieron que ausentarse por motivos diferentes, y Elmo convoca a los héroes a una reunión urgente en el templo de Pelor.

En el templo, se encontraron con el clérigo Yether el Agudo y su asistente Nerris, minutos después apareció Elmo con Spugnoir, Jaroo, el druida de la aldea, y Todariche Nem, también conocido como el sabio.

Tras volver a relatar todo lo sucedido, deciden llamar a la Canonesa Y’dey de la Iglesia de San Cuthbert, a pesar de las quejas de Elmo, quien no quiere que la iglesia de San Cuthbert se meta en el asunto, y mucho menos la Canonesa Y’dey.

La Canonesa se presenta con su segundo al mando, Calmer, y descifra el antiguo pergamino encontrado en la barbacana mediante un conjuro. El pergamino provee de la información necesaria para acceder a un nodo extraplanar de oscuridad absoluta llamado la Cápsula negra. Este ritual requiere múltiples conjuros de deseo, sacrificio de seres vivos, todo tipo de componentes espantosos y muchos años de trabajo.

Después de leer ésto, creen que los “corazones de las cuatro lunas” puede referirse a algo relacionado con los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra.

Los presentes también narran lo que conocen del último renacimiento del Templo del Mal Elemental: Elmo, su difunto hermano, Jaroo, la Canonesa Y’dey, Burne, Rufus y demás héroes de la villa ya caídos ayudaron a grupos de héroes y aventureros a destruir los niveles inferiores del templo. Por lo que saben, la fundadora del culto fue la Reina Demonio del moho llamada Zuggtmoy. A ella se le unieron más tarde otros dioses malignos como Iuz y Lolth, todos ellos usaban el culto del Ojo Elemental Arcano como falso culto para obtener poder. Cuando los niveles inferiores del templo fueron destruidos, y con ellos la Reina Demonio Zuggtmoy, el resto de cultistas se dispersó e incluso había algunos que seguían adorando al Ojo Elemental, por lo que si siguen obteniendo poder es porque otro dios o demonio está usurpando el centro del culto. De Zuggtmoy desde entonces, no se sabe nada, y su culto casi ha desaparecido.

Llegan a la conclusión que estos cultistas intentan apoderarse de antiguos artefactos y objetos de poder del antiguo dios Tharizdun, ya desaparecido en las tinieblas de los tiempos.

El grupo también reconoce el símbolo del Lolth en el colgante que portaba el esqueleto de un clérigo en la Barbacana del foso. Los reunidos les explican que ese clérigo era Lareth el Hermoso, jefe de la barbacana cuando el templo se alzó por última vez, y quien fue eliminado por uno de los aventureros que derrotaron al templo.


Lareth el Hermoso

Los héroes piensan que el pergamino debería ser destruido para que nadie pueda llevar a cabo el ritual, pero casi todos los expertos en temas mágicos y divinos están de acuerdo que el ritual resultaría actualmente casi imposible debido a los medios necesarios. Muy pocas o casi ninguna organización podría ponerlo en práctica, pero creen que sería inteligente estudiarlo por si pueden conocer los siguientes pasos de los cultistas malignos. Sin embargo, y para mayor tranquilidad de los héroes, deciden romper el pergamino en tres partes que se quedarán Elmo, Jaroo y la Canonesa Y’dey. El diario de Geynor Ton también se lo entregan a Elmo para que pueda estudiarlo mejor.

Jaroo les ofrece descansar en su hogar que se encuentra en la arboleda hasta que estén totalmente recuperados. También les advierte que su aprendiz, Yundi, ha cambiado de actitud últimamente, y este cambio de actitud ha coincidido con la desaparición de su halcón, por lo que les pide que tengan cuidado con lo que le cuentan.

Tras dejar a los héroes en su cabaña, en mitad de la arboleda, Jaroo se marcha por la noche para contactar con los animales y que le informen de cualquier evento sospechoso.

En mitad de la noche, aparecen dos ojos rojos pertenecientes a un lobo, el compañero de Yundi, quien aparece poco después.

Yundi se siente confuso ante la actitud de los compañeros que descansan en la cabaña de su maestro. Tras unos instante algo tensos, les explica que Jaroo ha empezado a comportarse de manera diferente desde hace unas semanas, justo tras la desaparición de Tanak, su halcón. Les pide por favor que no alarmen a Jaroo e intenten obtener toda la información de él, si siguen vivos por la mañana.

Después de la advertencia del joven aprendiz de druida, el grupo va a visitar a la Canonesa Y’dey para pedirle que les devuelva el pergamino y esté atenta ante un posible asesino y traidor. La Canonesa Y’dey entiende su preocupación y les intenta calmar diciéndoles que esperen a la mañana y que Jaroo ha sido siempre un firme defensor de la villa, mientras que Yundi puede estar confundido. Les pide que vuelvan a la mañana siguiente y junto con las otras dos partes del pergamino, las dividirán en más trozos para darle uno a los héroes como gesto de confianza.

Sin embargo, la actitud socarrona de Muli con Derim, el acólito más joven de la iglesia, y las amenazas de Ingrid calan en el corazón de la Canonesa y les pide por favor que se marchen, que ella y sus acólitos no son ninguna amenaza y que si pretenden conseguir el pergamino, tendrán que pasar por encima de su cadáver. La compañía ya no es bien recibida en su iglesia.

Los héroes, dándose cuenta de su error, salen de la iglesia, y en mitad de la noche en Hommlet se preguntan dónde sería un lugar seguro para dormir.

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Voces de la oscuridad

Año 591 del AC (Año Común)

Godsday (Jueves), 11 de Planting (Abril).

Después del combate con los dos clérigos y no poder reconocer el símbolo del zigurat invertido, los héroes pasan a la habitación de la que salieron los dos cultistas.

Esta habitación estaba tan fría que incluso la persona más insensible percibía que corrupción gélida sobrenatural flotaba en el aire. En el centro de la habitación había un gran hoyo de bordes húmedos, y justo encima de ella colgaba una plataforma circular de madera mediante un sistema de poleas, de manera que realmente se usaba como un ascensor. En la habitación también había una estatua y una gran losa de piedra redonda, del mismo tamaño que el agujero.

Observando la estatua, la compañía se percata que es un bloque rectangular de 4 caras, no más alto de 3 pies de altura y 2 por los lados. Cada una de las caras tiene esculpida una figura distinta:

La primera es de color negro azabache y representa a un hombre alto y musculoso con armadura completa provista de nervaduras y charnelas poco habituales. Se cubre con una capa y empuña una espada de hoja ondulada.

El segundo lado es de color verde oscuro, y representa a un hombre vestido con un mando de mucho vuelo, mangas largas y cuello alto. Cubre su rostro una máscara que recuerda a la que tenía el Amo Thaque.

El tercer lado es de color rojo sangre intenso y representa a un hombre con botas altas, jubón y guanteletes de intrincado diseño. Una capucha ajustada alrededor de la cara cubre su cabeza.

El cuarto lado es de color índigo profundo y representa a un hombre revestido de un manto de muchos pliegues, ceñido por un cinto cubierto de símbolos extraños e indescifrables. Lleva la cabeza cubierta por una capucha y en sus brazos cruzados sostiene un cetro.

Estatua_4_caras.jpg

Tras no verle mayor significado y no desentrañar ningún secreto más. Vuelven a buscar al gnol que huyó y se escondía tras un rastrillo de hierro.

Al no encontrar ningún mecanismo que lo abriese, deciden golpearlo hasta que crean una abertura lo suficientemente grande como para pasar.

Temeroso y con el rabo entre las patas, el gnol sale de su escondite pero no entiende el idioma de los héroes. Maestro Golpeador y Muli lo intimidan y le asustan, mientras que el resto del grupo intenta discernir qué es lo que sabe.

Entienden que el gnol era un mero soldado de los clérigos y no sabía mucho más de lo que había visto y había podido entender. Al ver que no representa un verdadero peligro, deciden dejarlo ir.

Después de batallar todo el día y recorrer el dungeon casi de palmo a palmo, los héroes se refugian en las habitaciones de los gnol recién descubiertas y se disponen a cenar y descansar. La noche, o lo que ellos piensan que es la noche ya que no tienen manera de saberlo, pasa sin ningún incidente y continúan con su exploración.

Waterday (Viernes), 12 de Planting (Abril).

Shun tiene un sueño algo extraño: una entidad hecha de luz la apuñala a ella en el vientre, pero ella también es una entidad hecha de luz. En un idioma extraño, la luz que sostiene la daga pronuncia una frase con profundo tono de pesar, “lo siento, hermano”. Delante de ellos, una luz mucho más grande se agita en una oscuridad pronunciando con voz profunda “¡YO SOY THARIZDUN!”.

Al no verle más significado, continúan y deciden bajar por el ascensor. Al bajar un poco, las marcas que hay en los bordes dan pistas de que antaño hubo ahí una gran piedra con la misma forma del agujero, que con posterioridad fue argamasada y sellada. Justo encima de este punto hay un túnel que viene de una corriente subterránea que se vacía en el pozo que es el agujero, cayendo el agua hacia las profundidades oscuras.

El agua que cae por los lados de la plataforma en la que descienden los héroes crea una bruma más abajo en las profundidades. A medida que se adentran más, un escalofrío recorre su cuerpo. A través de la bruma ven el suelo que está debajo a unos 60 pies desde que descendieron. Un suelo muy pulido de color negro con vetas de color violeta intenso. Las pareces de l pozo se pierden en la oscuridad abriéndose en una gran caverna.

Cuando la plataforma termina de descender, ven que el suelo parce mármol negro aunque no brilla, mientras que las vetas de color púrpura son delgadas y angulosas. Parece como si la superficie entera fuera un poco convexa. Había algo raro, pues el suelo no se extendía hasta las paredes de la cueva que había a su alrededor, sino que en sí mismo no era más que una plataforma. Apoyada sobre el borde oeste del suelo negro había otra plataforma circular suspendida sobre la oscuridad con otro sistema de poleas semejante a la plataforma en la que se encontraban.

Sila intentó detectar el mal en la zona y quedó atontado por el poder abrumador del lugar. Golpeador tocó el suelo con sus manos desnudas y percibió como las vetas de color púrpura se movían lentamente hacia su mano, retirándola rápidamente. Todos los integrantes de la compañía notaban el frío como si estuvieran dentro de un glaciar, pero ninguno era capaz de ver su aliento como ocurría en esas situaciones.

Los héroes corren rápido a posarse sobre la otra plataforma, evitando así que las vetas los alcanzasen. Justo cuando iban a empezar a descender, Kan se da cuenta de una horrible aberración que se escondía en el techo de la caverna: un grell, un ser que parece un cerebro con un pico asomando y diez tentáculos con pinchos en sus extremos.

Lucha_contra_el_Grell.jpg

Ingrid, Muli y Shun se refugian rápidamente en la primera plataforma para dejar espacio a Kan, Maestro Golpeador y Sila. Tras recibir el hacha arrojadiza de Muli y unos proyectiles mágicos de Shun, el Grell ataca a Kan con sus tentáculos dejándolo paralizado. Sin poder hacer otra cosa más que observar y fallar en sus intentos de ataque, los demás compañeros ven horrorizados, como la criatura se llevaba entre sus tentáculos a Kan volando. Pero Maestro hizo que Golpeador doblase su tamaño y golpease a la criatura, lo que la mató. Kan, con la parálisis desaparecida caía al vacío junto con el Grell e intentó agarrarse a la plataforma, pero falló. En el último instante, Golpeador logró atraparlo por un pie, evitando una muerte segura en el fondo de la cueva.

Tras descender a lo que parecía ser el verdadero fondo de la colosal caverna, la piedra estaba trabajada y lisa. Tras el enorme obelisco que se encontraba ante ellos se veía el resplandor de una luz flotando y se escuchaban risas y aullidos. No tardaron en darse cuenta de que era el último clérigo que quedaba en el dungeon Festrath, quien invocó a un dretch, un demonio del tamaño de un perro pero algo más peligroso.

Mientras Sila se encargaba del pequeño demonio, Kan intentaba derribar al clérigo que volaba con sus arte con el arco, Muli hacía lo propio con el suyo, y mientras Shun e Ingrid usaban sus hechizos también contra Festrath, Maestro y Golpeador se encontraban mareados debido a una nube apestosa que invocó el demonio.

Tras derrotarlo, el demonio desapareció y encontraron entre la ropa del clérigo, que se había refugiado en la caverna con ropas de invierno, una nota que decía: “El Templo del Agua va a atacar pronto a las fuerzas del Fuego. Vuelve pronto, Festrath, necesitamos tu ayuda. Juntos, podríamos ganar el favor de los Soñadores de la perdición y de la propia Tríada”.

Explorando la caverna descubrieron dos símbolos esculpidos en la parte occidental del suelo de la cueva: un zigurat invertido, de color negro, y un sol llameante, también negro como el azabache. Elevándose desde el centro de la caverna, una columna soportaba la mesa negra y violeta del enorme obelisco sobre el que se encontraban hace poco. Al otro lado de la cueva, el agua que caía desde arriba se acumulaba en un estanque, y al lado de éste, un pasaje abovedado estaba excavado en la roca de modo que parecía una masa arqueada de tentáculos y serpientes retorciéndose. Al final de la abertura había una pulida pared negra.

Obelisco.jpg

Investigando los símbolos y el terreno, Muli no sólo sintió que el sol negro le hacía sentir perturbada y con los nervios de punta, si no que llegó a dañar su mente, saliéndose rápidamente del dibujo grabado. Era posible que ese Festrath se hubiese vuelto más loco aún aquí abajo.

A Shun, el zigurat le recordaba el sueño que tuvo la noche de antes. Al posarse sobre el dibujo grabado en el suelo la frase “yo soy Tharizdun” le revoloteaba en la mente, hasta que finalmente la pronunció y cayó desmayada en el suelo. Viva, pero moribunda y perdiendo su vitalidad por segundos. Su cuerpo se transformó dejando entrever una forma humanoide de un ser mitad zorro, mitad chica. En un intento por salvarla, Ingrid cogió un poco de agua del estanque entre sus manos y se la echó en la cara a Shun, pero parece que no fue una buena idea, ya que de repente, el corazón de la forma que antes era Shun Bao se paró.

Pasaron segundos de auténtica angustia, hasta que al final volvió a respirar y volvió a su forma original. Kan, conocedor de una raza originaria de su nación que eran unos zorros con aspecto humano, dijo que Shun era una Kitsune. Antiguamente su orden debía proteger a todos los Kitsune, pero hoy en día, sólo se encargaban de proteger a unos pocos elegidos que se encontraban a buen recaudo en su nación. Era sabido que existían seres de esta raza aventureros y que poco tenían que ver con su nación de origen.

Shun Bao negó que ella fuese una Kitsune y describió la visión de horror que tuvo mientras estaba “muerta”: un hombre hecho de oscuridad, nebulosa e insustancial le preguntaba si pretendía liberarlo. Shun en todo momento se negó, hasta que no sabe como, volvió a la vida. Sin embargo, tras su contacto con el agua del estanque, su cuerpo estaba muy debilitado, y apenas se podía mover, su salud muy menguada, no sería capaz de aguantar mucho.

Sombra.jpg

El grupo decidió usar las antorchas de revelación que encontraron de los clérigos en la sala, ya que según el gnol, de aquí habían salido. Las antorchas arrojaban una luz de igual intensidad que una normal, pero de un color violáceo. Lo único diferente a la luz de la antorcha, era el extremo más inferior del obelisco que se posaba en un único punto sobre la columna, que visto a la luz de la antorcha era en realidad una gema de color púrpura y de manufactura desconocida. Muli intentó coger la gema con sus manos, pero en cuanto sus dedos la tocaron desapareció completamente dejando sólo la antorcha.

Tras esperar varios minutos Ingrid decidió hacer lo mismo para ver si podía rescatar a Muli. Se encontró encerrada en una esfera totalmente de oscuridad, sin embargo, ella podía ver sin problema. Inmediatamente después de llegar a esta negrura, oye el retumbar de una voz de tono bajo y cavernoso que decía: “Busca el corazón de cada una de las cuatro lunas. Juntos pueden derribar los muros de mi prisión. Por ahora, come de mi fruto y sé bendecido”. En su mano apareció una manzana lustrosa pero totalmente negra. Ingrid la desechó y la rompió por la mitad con su daga. Segundos después apareció en la habitación del pozo, justo en la entrada hacia el obelisco. Allí estaba también Muli quien dijo que había pasado por el mismo proceso, pero que ella sí había comido la fruta. Y aunque simple vista no notó ninguna diferencia Ingrid parecía verla más ¿guapa? ¿simpática quizás?

Tras avisar al resto del grupo, deciden ir a Hommlet para ver si existe alguna manera de devolverle a Shun su salud. Pero cuando doblan la esquina hacia los pasillos, se encuentran con los esqueletos que derribaron pero no llegaron a calcinar y a los gnols que ya habían matado, pero esta vez, convertidos en zombis.

Todos ellos parece que iban comandados por un clérigo. Lucharon contra ellos sin ningún problema y Kan derribó con sus flechas al cultista, el cual portaba el símbolo del zigurat negro invertido. De la nada, durante la lucha, apareció [[Chatrilon Unosh], quien apuñaló a Golpeador con su espada ropera y salió huyendo. Gracias a las espadas de Muli y la bravuconería de Sila consiguieron detenerlo y Golpeador le asesto el último y mortal golpe.

Resultó que Chatrilon fue uno de los asesinos que intentó matar a Muli y Maestro Golpeador en la transacción que ambos intentaron llevar a cabo unas semanas antes y terminó por llevarlos a la barbacana.

Al salir del dungeon, una sensación de pena les inundó.

Dos caballos se encontraban amarrados a la entrada de la barbacana, junto a los caballos, el cuerpo inerte de un bardo y su flauta reposaban en el suelo, con un reguero de sangre manando de su garganta abierta.

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"Todo y nada"

Año 591 del AC (Año Común)

Godsday (Jueves), 11 de Planting (Abril).

Los héroes deciden que Medialuna acompañe a Spugnoir a Hommlet para que se recupere y avisen a las autoridades de lo que está ocurriendo en la Barbacana del foso.

Ellos siguen explorando las profundidades de la Barbacana del foso y se disponen a abrir lo que ellos han denominado “la habitación de la verdad”.

Dentro de ella, en plena oscuridad se encuentra un tiefling, un humano con ancestros demoníacos, encadenado a la pared. Dice llamarse Kan y que los cultistas lo capturaron, diciendo algo sobre un elegido o algo parecido. Le redujeron en combate entre varios, le quitaron sus posesiones y le encadenaron en el dungeon, no sin antes ponerle el colgante con el símbolo del Ojo Elemental Arcano.

En la pared, grabado en común se encuentra la frase “ÉL LO ES TODO, Y TODO LO CONVERTIRÁ EN NADA

Tras hablar con él y quedar claro que no era una amenaza, Shun e Ingrid destrozan con su magia las cadenas y le dan un arco y algunas flechas, ya que decía que era un experto arquero.

Resultó que Kan no sólo era un experto con el arco, se deslizaba muy bien por las sombras y tenía unos sentidos muy finos. Por lo que escuchó a gnols y huesos moviéndose en las sombras.

Manteniéndose juntos por los pasillos, la compañía es emboscada por los gnols y su jefe, quienes les rodean con la ayuda de unos esqueletos. La lucha no dura mucho y Garrik es derrotado junto con los esqueletos y todos sus gnols excepto uno, que escapa y baja un rastrillo de hierro para obstaculizar el camino de los héroes al perseguirle.

En la zona de la emboscada encuentran la habitación que los clérigos usan para dormir. Allí, tras abrir un arcón con una trampa mágica, encuentran el equipo de Kan y la llave de sus grilletes. Además de las posesiones y objetos de los clérigos encuentran el diario de uno de los clérigos al que más tarde se enfrentarían.

Geynor.jpg

Este diario explica algo de la actividad del culto en Hommlet y deja entrever sus vivencias en la barbacana.

Explorando la barbacana encuentran las criptas en las que son atacados por guls, pero salvo un mordisco que recibió Muli, el ataque fue sobrepasado sin incidentes.

Los héroes encontraron unos túneles que parecían haber sido hechos por las garras de los guls a través de los años. Sin embargo, la dificultad del paso y los túneles sinuosos y oscuros hicieron desistir a la compañía de seguir por este camino. Por lo que siguieron explorando hasta ser víctimas del ataque de un ghast que los cogió por sorpresa.

Justo tras derrotarlo, dos clérigos enemigos aparecen en escena para luchar contra los héroes. A pesar de sus conjuros y sus invocaciones demoníacas, la compañía logra derrotarlos.

Uno de los clérigos era un humano que llevaba el símbolo del Ojo Elemental Arcano, el otro, más fuerte, era un maloliente troglodita que portaba un símbolo diferente: un zigurat negro invertido…

Dungeon explorado

Barbacana_explorada.jpg

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Lo que la Barbacana oculta...

Año 591 del AC (Año Común)

Godsday (Jueves), 11 de Planting (Abril).

Al mediodía, la compañía llega a la Barbacana del foso.

Allí encuentran huellas de personas y restos de manchas carmesí que los aventureros identifican como sangre seca de hace unos días. Investigando el patio de la barbanaca encuentran una daga tirada justo sobre las escaleras que dan al interior del edificio derruido. Como precaución, Shun usó sus poderes mágicos para coger la daga a distancia y justo en ese momento el dragón Ultreshimon apareció para comerse la daga.

La primitiva trampa pensada por el pequeño dragón verde no dio sus frutos y se enfrentó al grupo pensando que serían un bocado más, sin embargo, el combate no salió como él esperaba.

Las cuchillas de Isis cortaron su carne en cuanto el dragón salió por las puertas, Shun usó su varita contra la bestia, Sila atrajo sus ataques, Golpeador… bueno… golpeó, Medialuna tocó su música e inspiró coraje e Ingrid usó sus hechizos contra Ultreshimon.

Cuando el dragón no fue más que un cadáver, registraron todas las habitaciones de la barbacana. Encontraron el cuerpo parcialmente devorado de un hombre con ropas ocres hechas trizas y manchadas de sangre y el cuerpo de una mujer con la garganta desgarrada, vestida de armadura de cuero negra. Entre los restos del hombre encontraron parte de su equipo y una máscara de piedra de color lila. Ambos cuerpos llevaban un colgante de hierro que era un triángulo negro con una Y invertida de color amarillo inscrita en su interior.

Tras seguir investigando todas las habitaciones, no encuentran nada más que los restos de lo que una vez fue una fortaleza del antiguo culto y una entrada secreta al sótano de ésta.

tras descender unos metros, abren una puerta que da a una habitación con una clériga que también vestía túnica ocre y dos gnols ataviados con capas oscuras con un ojo ardiendo bordado.

Apenas la compañía entró, los cultistas apenas tuvieron tiempo de reaccionar, los gnols murieron antes siquiera de poder prepararse para la batalla y atraparon a la clériga rápidamente para sacarle información.

Le preguntaron donde se encontraban sus compañeros y entre sus gritos de odio y desesperación señaló una puerta. A la pregunta de qué encontrarían tras ella la respuesta fue “todo y nada”…

La clériga custodiaba unos artefactos que estaban cuidadosamente colocados encima de una manta. Encontraron una antorcha de hierro con tres conos de incienso, un cetro negro con gemas violetas, una esfera negra pequeña y un tubo de metal negro que contenía un pergamino enrollado escrito en un idioma desconocido. El cetro no era mágico, mientras que del resto de artefactos no consiguieron descifrar sus secretos.

Dado que de la prisionera no conseguirían mucha más información, decidieron que el paladín Xaod la llevase a Verbobonc para sacarle información de más calidad, no sin antes quitarle las armas y la armadura, y los objetos que podrían resultar valiosos para la compañía. Entre sus pertenencias encontraron de nuevo el símbolo de hierro con el triángulo negro y la Y invertida.

El grupo siguió investigando los pasadizos de la barbacana y encontraron a dos gnols más que les preparaban una emboscada, pero, al igual que los anteriores, no fueron apenas rivales.

Investigando llegaron a las mazmorras y la cámara de tortura donde un ghast y tres guls les atacaron, pero no tuvieron más éxito que los gnols o el dragón.

Entre las columnas de las mazmorras encontraron una palanca que abría otro pasadizo secreto, pero decidieron dejarlo para más tarde.

Tras examinar todas las habitaciones que podían encontraron a Spugnoir y su gato Sebbekai. Spugnoir es el fabricante de pociones de Hommlet y un gran mago. Llevaba varios años investigando la Barbacana del foso y toda la zona, conoce casi todas las estancias y su historia. Hacía equipo con Nierethi Poscurian y más tarde con Isis y Maestro Golpeador. Fue testigo de cómo los clérigos usaban la barbacana para recuperar antiguos artefactos y de cómo Ultreshimon se adueñó de la edificación. Hace unos días, mientras vigilaba la barbacana con Nierethi vio como un par de valientes sectarios se enfrentaban al dragón para poder salir, y viendo la oportunidad, Spugnoir intentó aprovechar la pelea para derrotar a todos. Sin embargo, viendo que quizás no lo conseguirían Nierethi escapó y dejó al mago acorralado. Spugnoir consiguió escapar a los pasadizos del dungeon, pero a oscuras y con tantos enemigos tuvo que refugiarse en una habitación con los pocos hechizos que le quedaban. A falta de su libro de conjuros no podía estudiar nuevos, por lo que la compañía realmente lo salvó.

Spugnoir les habló de los artefactos que encontraron: la antorcha y el incienso se usan para revelar ciertos secretos escondidos por los cultistas. Son muy antiguas y los secretos exactos de su creación se perdieron en el tiempo. La pequeña esfera es una cuenta de fuerza y el pergamino está escrito en una lengua demasiado antigua como para que cualquier ser que viva actualmente pueda conocer su significado, por lo que aconseja usar algún tipo de conjuro para descifrarlo. Les indica también algunos peligros del dungeon y puertas secretas y también reconoce el símbolo del Ojo Elemental Arcano en los símbolos de hierro de los clérigos.

Con toda esta información, la compañía se dispone a abrir la puerta donde encontrará “todo y nada”…

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Toda aventura tiene un comienzo.

Año 591 del AC (Año Común)

Sunday (Martes), 9 de Planting (Abril), comienzo del verano.

Shun Bao, Ingrid Svarti y Sila Kraft. Los tres héroes comienzan su viaje en la ciudad de Verbobonc como uno de los diferentes grupos de escolta de una caravana de comerciantes que se dirige a Hommlet.

Sin embargo, la verdadera tarea que se les ha encomendado es tratar de averiguar si aún existe alguna actividad del antiguo Templo del Mal Elemental en la zona.

Moonday (Miércoles), 10 de Planting (Abril).

Tras llegar a Hommlet deciden cenar y hospedarse en La bienvenida de la moza. Allí, mientras charlan sobre los siguientes pasos que van a dar, conocen al bardo Redithidoor Medialuna, quien les habla de los lugareños y de la historia del lugar. Sila, viendo que el joven elfo buscaba la emoción de las aventuras para inspirarse en sus canciones, decide proponerle que se una al grupo para explorar la Barbacana del foso.

Chatrilon Unosh, quien también tenía curiosidad por el grupo, terminó su conversación cuando sabía que irían con el bardo.

Godsday (Jueves), 11 de Planting (Abril).

A la mañana siguiente el nuevo grupo de cuatro busca al Paladín Xaod el Aniquilador para que les acompañe en su aventura y ser un grupo de cinco. Este nuevo miembro tiene visiones acerca de llamas y fuego en el Templo del Mal Elemental, sin embargo, fracasado y sin poder adivinar qué es lo que quiere Heironeous de él, ha buscado refugio en la bebida.

Todos juntos se encaminan hacia la barbacana en busca de alguna señal del antiguo culto.

Durante el viaje, se enfrentan a unos hobgoblins procedentes del antiguo templo, que no suponen un problema para la compañía, y se encuentran con el viejo Del. El viejo Del es un trampero semielfo que dice haber visto un dragón verde por la zona y que ha hecho de la barbacana su nueva guarida, él les informa que unas semanas antes había visto unos humanoides de aspecto religioso ir con unas bestias gnols vestidas como humanos y rondando la barbacana.

Durante el último tramo del camino, la compañía se encuentra con Maestro Golpeador y con Isis “Moulinex”. Parece que ambos están relacionados con el evento que puso en alerta a Verbobonc.

Maestro e Isis encontraron un mapa que pensaron podría valer suficiente dinero para la gente adecuada. Tras quedar con los compradores para la transacción, éstos los traicionaron e intentaron matarlos sin éxito.

Ambos aventureros tuvieron que escapar del lugar y perdieron el mapa en el incidente. Buscados por estos asesinos, sabían que los seguirían hasta el fin del mundo, a menos que cogiesen la sartén por el mango. Gracias a la prodigiosa memoria de Maestro Golpeador recordaban las localizaciones del mapa y fueron a investigarlas con ayuda del gnomo Nierethi Poscurian, quien parece que los ha abandonado.

Al medio día, la nueva compañía llega a lo que fue hace años un centro militar del antiguo culto y ahora sólo es un deshecho de piedras en medio de un foso.

Todos ellos se preparan para la batalla contra un dragón…

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Algo va mal...
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Lo que pasó...

Año 591 del AC (Año Común)

Sunday (Martes), 9 de Planting (Abril), comienzo del verano.

Veinticinco años atrás, las fuerzas del mal y las tinieblas se extendieron por el norte y el este de Hommlet y construyeron un gran templo. Este era el bastión de sus ejércitos de gnolls, osgos, trolls y gigantes, además de los amos malignos humanos, de los demonios y de otros tipos de criaturas corruptas que les servían. Desde ese abominable lugar sus habitantes desencadenaron terremotos, tormentas, incendios e inundaciones sobre las tierras cercanas. Los monstruos fueron apareciendo en la zona atraídos por él como el hierro es atraído por un imán. Se tardaron tres años en completar la construcción del Templo del Mal Elemental, pero incluso en un espacio de tiempo tan corto, las fuerzas del bien se dieron cuenta de que no podían tolerar la existencia de un lugar así. Las tierras de Furyondia y Veluna aunaron sus fuerzas y asaltaron el templo veintidós años atrás en la Batalla de las llanuras de Emridy (llamada así por el lugar donde se produjo el enfrentamiento principal). La mayor parte de las fuerzas malignas fue destruida o dispersada. El templo en sí sufrió graves daños, pero sus niveles subterráneos eran extensos y peligrosos incluso para esos héroes. Por lo tanto el templo fue sellado con una gran magia, atrapando en su interior a un poderoso demonio.

Nueve años más tarde los bandidos empezaron a molestar en los alrededores de Hommlet. En los caminos se empezaron a ver humanoides malignos y clérigos extrañamente vestidos. Durante el siguiente año se hizo patente que el Templo del Mal Elemental se estaba alzando de nuevo. Esta vez, los habitantes de Hommlet y de los alrededores fomentaron y coordinaron ataques por parte de grupos de aventureros hacia el templo en ruinas que de nuevo volvía a estar ocupado. Por último el mal fue derrotado de nuevo y esta vez se destruyeron los niveles inferiores del templo. Desde entonces el territorio ha prosperado en una paz aparentemente duradera. La sabiduría popular dice que ya no se pueden encontrar más aventuras en Hommlet.

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